¿Cómo se llaman los paños del altar? Nombres y funciones

Los paños del altar se llaman así: mantel, corporal, purificador, palla y velo del cáliz. Cada uno tiene un lugar y un papel concreto en la celebración, y saber diferenciarlos te ahorra confusiones cuando preparas el altar o cuando toca pedir textiles nuevos. Te los presento uno a uno, del más grande al más pequeño.

¿Qué es el mantel del altar?

El mantel es el paño grande, de lino blanco, que cubre toda la superficie del altar. Es la base de todo lo demás: permanece siempre y bajo él trabaja el resto de los linos. Su blanco anuncia pureza y dignidad; si te preguntas por su significado completo, en el post sobre qué significa el mantel blanco lo desarrollas en dos minutos.

¿Qué es el corporal y para qué sirve?

El corporal es un paño cuadrado de lino, plegado, que se extiende en el centro del altar durante la Misa. Sobre él se apoyan el cáliz y la patena, y su función es recoger cualquier partícula consagrada que pueda caer. El nombre viene del latín corpus, cuerpo: no en vano sirve directamente al Cuerpo de Cristo.

Por esa misma razón se le trata con especial reverencia: se pliega con cuidado, se guarda limpio y se lava aparte. Cuando termina la celebración, sube al altar guardado en su bolsa; te cuento más abajo cuál.

¿Qué son el purificador y la palla?

El purificador es un paño pequeño plegado sobre el cáliz. Sirve para limpiar el cáliz y la patena después de la comunión, absorbiendo las gotas de vino y agua que quedan. Es la pieza que el celebrante usa al purificar los vasos sagrados, y por eso se repone con frecuencia.

La palla es una pieza pequeña y rígida, forrada de lino, que cubre la copa del cáliz. Evita que caigan partículas o impurezas en el vino antes de la consagración. Se retira al llegar el momento de preparar el cáliz y se coloca de nuevo al terminar.

Y una pieza más que completa la familia: el manutergio, el paño con el que el celebrante se seca las manos después del rito del lavabo. Es el más discreto de todos, pero tiene su lugar en la sacristía bien ordenada y se lava con la misma suavidad que los demás linos.

¿Y el paño que cubre el cáliz?

El velo del cáliz es el paño que cubre el cáliz por fuera antes de la celebración. Se retira al llegar la preparación de los dones, cuando el cáliz entra en servicio. Suele coserse en el mismo tejido y estilo que los demás linos, para que todo el conjunto luzca coherente sobre el altar.

Esta tabla resume los paños del altar y su función:

PañoDónde se colocaPara qué sirve
MantelToda la superficie del altarBase limpia y digna de la celebración
CorporalCentro del altar, sobre el mantelRecibe el cáliz y la patena; recoge partículas
PurificadorPlegado sobre el cálizLimpiar el cáliz y la patena tras la comunión
PallaCubriendo la copa del cálizEvitar que caigan impurezas en el vino
Velo del cálizCubriendo el cáliz antes de la MisaProteger y presentar el cáliz con dignidad

¿Se compran por separado o en juego?

Lo práctico es el juego. Un juego de lino para cáliz reúne corporal, purificador y palla en el mismo tejido y medida, listo para la sacristía. Al corporal lo acompaña además la burse, la bolsa rígida que lo transporta y protege; puedes verlas en la categoría de bolsas de corporales. Comprar en juego garantiza que el lino coincida en color y gramaje.

¿Cómo se cuidan los paños del altar?

Con lavado frecuente y delicado: los linos de altar viven de estar limpios. En el post sobre cómo se lavan los manteles tienes el método completo, válido para todo el conjunto. Y recuerda que estos paños sirven a la Eucaristía, la misma que fuera de la Misa descansa en el tabernáculo: en el post sobre dónde se guarda la Eucaristía ves cómo encaja todo.

Un consejo final de orden: guarda las piezas lavadas y planchadas en un armario seco, sin amontonar. Un lino que sale limpio de la colada y se guarda con cuidado dice más de tu sacristía que cualquier bordado caro.

Preguntas frecuentes sobre los paños del altar

¿El corporal es lo mismo que el mantel?

No. El mantel cubre el altar siempre; el corporal es la pieza pequeña plegada que solo se extiende durante la Misa, bajo el cáliz y la patena.

¿Para qué sirve exactamente el purificador?

Para limpiar el cáliz y la patena después de la comunión y absorber las gotas que quedan de vino y agua. Se repone a menudo porque se mancha con cada uso.

¿La palla va por dentro o por fuera del purificador?

La palla cubre la copa del cáliz y el purificador se pliega sobre el cáliz para el servicio; cada uno tiene su momento de uso y no se sustituyen entre sí.

¿De qué tela están hechos?

De lino blanco, el tejido clásico del altar: resistente, lavable con frecuencia y de caída limpia. El algodón es alternativa válida para piezas de menos uso.

¿Se lavan todos igual?

Sí, con remojo en agua fría, jabón suave y planchado del revés. El corporal y el purificador, por su contacto directo con la Eucaristía, se lavan aparte y con esmero.

Si vas a reponer el conjunto de tu sacristía, empieza por la categoría de manteles de altar y completa con los juegos de lino para el cáliz. Con los cinco paños bien elegidos, tu altar queda presentable en cada Misa sin improvisaciones.